La desaparición de Facundo: relevaron a un subcomisario por presuntas amenazas y comienza un rastrillaje por la Ruta 3



El joven de 22 años lleva más de 70 días desaparecido.
La Federal fue convocada para un intenso rastrillaje.
Mientras tanto, un oficial de rango de la zona de Mayor Buratovich, donde
Facundo fue visto por última vez, fue denunciado por un abogado de la querella.
Tras 74 días, la trama alrededor de la desaparición de
Facundo Astudillo Castro es compleja. Desde el 30 de abril se desconoce el
paradero del joven oriundo de Pedro Luro. Ese día fue demorado en un retén
policial por incumplir la cuarentena, mientras iba a dedo a lo de su ex pareja
en Bahía Blanca según le había dicho a su madre, Cristina, lugar al que nunca
llegó. La familia apunta sobre el accionar de la Policía Bonaerense, mientras
los investigadores no descartan ninguna hipótesis, con una causa a cargo de la
jueza federal María Florencia Marrón y el fiscal Santiago Ulpiano Martínez.
Hasta el momento, el caso está envuelto de dudas más que de certezas.
“Realmente es un caso muy difícil y empezamos de cero”,
comentó un detective del caso a Infobae. Hoy, un numeroso grupo de efectivos de
la División Búsqueda de Prófugos y Personas Desaparecidas de la
Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA que fue convocada por
la magistrada el viernes pasado y que llegó al día siguiente a Bahía Blanca
comenzará un fuerte rastrillaje a los largo de la Ruta 3 para dar con su
paradero, según se informó. Además, ayer el subcomisario de Mayor Buratovich,
Pablo Reguillon, fue relevado de su cargo después de que uno de los abogados de
la familia de Facundo, Luciano Raúl Peretto, denunció que había sido amenazado.
Según informó Télam, la madre de Facundo radicó una denuncia
en la Justicia federal de Bahía Blanca a raíz de amenazas que denunció uno de
sus abogados, Luciano Peretto. Reguilón fue relevado por orden de la Auditoría
de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad.
Según denunció Cristina Castro, la presunta amenaza ocurrió
en la tarde del sábado cuando Peretto recibipo mensajes de un vecino de Pedro
Luro debido a que en Mayor Buratovich unos jóvenes habrían encontrado restos
óseos en un sector del denominado basurero viejo, situación viralizada por
redes sociales. La Policía Federal llegó al basurero junto a la familia.
“Negativo”, dijo una fuente del caso a este medio: los huesos, que podrán ser
peritados, tenían el aspecto de ser los de un perro de gran porte, restos de
piernas y una columna vertebral, pero no los de un ser humano. No se encontró
un cráneo, humano o animal.
De acuerdo a la denunciante, en el lugar había cinco
policías bonaerenses, uno de ellos el subcomisario Reguillon quien discutió y
hasta supuestamente amenazó al abogado y en presencia de dos testigos.
De este modo, con todas las hipótesis investigativas
abiertas, lo último que se sabe del joven de 22 años es que el 30 de abril fue
demorado en ese retén policial en la zona de Mayor Buratovich.
Por el momento, la investigación se maneja en un estricto
hermetismo. Se esperan los resultados de las pericias al patrullero
secuestrado, una Toyota Hilux número 23360 en la que efectivos de la Policía
Federal buscarán rastros que ubiquen a Facundo en el vehículo.
Según comunicó el Ministerio Público Fiscal, se ordenó la
realización de una inspección ocular en el vehículo y el levantamiento de
rastros de manchas hemáticas y material biológico para un cotejo de ADN. Aún se
espera el resultado.
De igual modo, también se aguardan los resultado de los
peritajes a los celulares de los policías del destacamento de Mayor Buratovich,
del partido bonaerense de Villarino, señalados por testigos de ser las últimas
personas que vieron a Facundo. Y, por solicitud del fiscal subrogante de la
Fiscalía Federal Nº 1, Santiago Ulpiano Martínez, la jueza Marrón libró oficios
a las compañías Facebook e Instagram requiriendo información vinculada al caso,
que según informó el portal local La Brújula 24, aquéllos resultados revelaron
que Castro utilizó sus redes sociales por última vez un día antes de
desaparecer, es decir el 29 de abril pasado.
Según la familia del joven, Facundo llegó a dedo a la ciudad
de Hilario Ascasubi, donde se subió al auto de una vecina de esa localidad, quien
lo llevó hasta Mayor Buratovich.
Una vez allí, la Bonaerense le labró un acta por el
incumplimiento de la cuarentena obligatoria, según datos aportados por la
propia fuerza. Los abogados querellantes de la familia, Leandro Aparicio y
Luciano Peretto, ya obtuvieron una copia del acta del procedimiento, en la que
se especificó la hora en la que se realizó el trámite. Desde entonces, la
historia se encuentra marcada por incongruencias y contradicciones en los
relatos de los efectivos.



Fuente Infobae.

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